Me preocupa mucho el efecto del turismo en masa que se está dando en nuestro archipiélago. Tenemos unos recursos naturales limitados dada nuestra insularidad, que en lugar de usarse de forma racionalmente entre la población residente se permite un uso excesivo a las personas que nos visitan. El turismo sin control lleva la visita y explotación de zonas naturales y protegidas, haciendo un uso inadecuado y convirtiendo en un parque de atracciones nuestros pulmones naturales. Un incremento sin control de vertidos y residuos. Y el afán de acoger a más y más turistas hace que las viviendas que pueden ser para los residentes en la isla se alquilen para uso turístico reduciendo nuestras posibilidades de tener una vivienda digna. Hoy mismo caminando nuestra isla he podido ver espacios naturales donde de pinares y naturaleza convertidos en aparcamientos para coches. Es necesario y urgente controlar que estamos haciendo con nuestra tierra.
Los efectos del turismo ya están ocurriendo.
Personas sin casa, compartiendo piso en habitaciones que valen entre los 400€ y los 700€
Esto tiene que parar
Al final es un factor de doble consecuencia,el turismo puede impulsar la economía local y crear empleos. Por otro lado, puede llevar a la sobreexplotación de recursos naturales, afectar la cultura local y generar problemas de sostenibilidad. Es importante que se busquen soluciones equilibradas que beneficien tanto a los visitantes como a la comunidad local. Ahí es donde reside el verdadero inconveniente, hasta está participación pública , ¿Cuandotas propuestas verdaderamente se han sentado a valorar los poderes públicos implicados en este ámbito? Que son quienes pueden tomar decisiones y actuar.
Todos los dias tenemos noticias y novedades de situaciones se abuso y explotación del territorio, de precariedad laboral para la población canaria, de cortes de agua, precios imposibles de la vivienda, turistas y extranjeros realizando fiestas ilegales y actividades en zonas protegidas donde se les parece, contaminacion del mar y nuestras costas, perdida de biodiversidad, perdida de identidad pues la poblacion local se ve desplazada por la población extranjera, perdida de identidad al no dar prioridad al profesorado Canario y traer profesorado de la peninsula como si de una limpieza etnica se tratase.
Ya basta.
La población local sufre una constante depresión, tristeza y ansiedad ante muchos de estos factores afectando directamente a la calidad de vida local y la indiferencia de nuestros gobiernos.
Lo pedimos en las calles, lo denunciamos en redes sociales, seguimos luchando por lo poco que nos queda y seguimos viendo como las islas se venden al mejor postor a manos de unos pocos.
Mucho. La vida de los canarios y las canarias no puede seguir supeditada al modelo de turismo de masas donde los beneficiados son los hosteleros, donde se pierde la idiosincrasia y la cultura rica de nuestras islas por importar las propias de los turistas para su “comodidad”. Donde se permite especular más con las viviendas para disfrute de estos mismos. Hay que empezar a reducir turismo hotelero (todo incluido) y fomentar el turismo sostenible y de calidad, potenciando el dar a conocer nuestras islas, donde el pequeño comerciante también gane. Hay que implementar la tasa turística en todo.
Preocupa, y mucho. Lamentablemente, he dejado de ir a muchas playas a las que antes solo llegaban locales y algún turista curioso; ahora ya no se puede estar. Además, la sensación de que cada tradición está siendo apartada para dar paso a la comodidad/gustos de los extranjeros (tanto en lo gastronómico como en el modo de vida) es cada día más latente. Me entristece muchísimo que no se ponga freno a este sentimiento generalizado y que los esfuerzos del pueblo para que esto no siga sucediendo, está cayendo en saco roto. Una verdadera pena.
El modelo turístico actual en GC genera bastantes preocupaciones ya no solo por el impacto medioambiental, sino también por el impacto económico, social debido a la masificación de los visitantes. Hay que tener en cuenta los recursos limitados con los que contamos y la cantidad de guiris que nos llegan a la isla. Recursos como el agua, la tierra y los ecosistemas frágiles con los que contamos, lo que favorece la sobreexplotación y la acumulación de residuos en los basureros afectando a la biodiversidad y a la calidad del entorno natural. Sin contar con los picos de afluencia turística donde a simple vista se ve que las infraestructuras no están diseñadas para tal cantidad de personas. Todo esto lo traducimos a sobrecarga en el servicio canario de salud, colas desmesuradas en la pista, servicios públicos colapsados… lo que es normal que genere tensión entre visitantes y CANARIOS. Sin contar la poca accesibilidad que tenemos los jóvenes a una vivienda cuando el 80% está destinado a VV.
Vamos a morir de éxito.
Me preocupa mucho el efecto del turismo en masa que se está dando en nuestro archipiélago. Tenemos unos recursos naturales limitados dada nuestra insularidad, que en lugar de usarse de forma racionalmente entre la población residente se permite un uso excesivo a las personas que nos visitan. El turismo sin control lleva la visita y explotación de zonas naturales y protegidas, haciendo un uso inadecuado y convirtiendo en un parque de atracciones nuestros pulmones naturales. Un incremento sin control de vertidos y residuos. Y el afán de acoger a más y más turistas hace que las viviendas que pueden ser para los residentes en la isla se alquilen para uso turístico reduciendo nuestras posibilidades de tener una vivienda digna. Hoy mismo caminando nuestra isla he podido ver espacios naturales donde de pinares y naturaleza convertidos en aparcamientos para coches. Es necesario y urgente controlar que estamos haciendo con nuestra tierra.
Los efectos del turismo ya están ocurriendo.
Personas sin casa, compartiendo piso en habitaciones que valen entre los 400€ y los 700€
Esto tiene que parar
Al final es un factor de doble consecuencia,el turismo puede impulsar la economía local y crear empleos. Por otro lado, puede llevar a la sobreexplotación de recursos naturales, afectar la cultura local y generar problemas de sostenibilidad. Es importante que se busquen soluciones equilibradas que beneficien tanto a los visitantes como a la comunidad local. Ahí es donde reside el verdadero inconveniente, hasta está participación pública , ¿Cuandotas propuestas verdaderamente se han sentado a valorar los poderes públicos implicados en este ámbito? Que son quienes pueden tomar decisiones y actuar.
Todos los dias tenemos noticias y novedades de situaciones se abuso y explotación del territorio, de precariedad laboral para la población canaria, de cortes de agua, precios imposibles de la vivienda, turistas y extranjeros realizando fiestas ilegales y actividades en zonas protegidas donde se les parece, contaminacion del mar y nuestras costas, perdida de biodiversidad, perdida de identidad pues la poblacion local se ve desplazada por la población extranjera, perdida de identidad al no dar prioridad al profesorado Canario y traer profesorado de la peninsula como si de una limpieza etnica se tratase.
Ya basta.
La población local sufre una constante depresión, tristeza y ansiedad ante muchos de estos factores afectando directamente a la calidad de vida local y la indiferencia de nuestros gobiernos.
Lo pedimos en las calles, lo denunciamos en redes sociales, seguimos luchando por lo poco que nos queda y seguimos viendo como las islas se venden al mejor postor a manos de unos pocos.
Mucho. La vida de los canarios y las canarias no puede seguir supeditada al modelo de turismo de masas donde los beneficiados son los hosteleros, donde se pierde la idiosincrasia y la cultura rica de nuestras islas por importar las propias de los turistas para su “comodidad”. Donde se permite especular más con las viviendas para disfrute de estos mismos. Hay que empezar a reducir turismo hotelero (todo incluido) y fomentar el turismo sostenible y de calidad, potenciando el dar a conocer nuestras islas, donde el pequeño comerciante también gane. Hay que implementar la tasa turística en todo.
Preocupa, y mucho. Lamentablemente, he dejado de ir a muchas playas a las que antes solo llegaban locales y algún turista curioso; ahora ya no se puede estar. Además, la sensación de que cada tradición está siendo apartada para dar paso a la comodidad/gustos de los extranjeros (tanto en lo gastronómico como en el modo de vida) es cada día más latente. Me entristece muchísimo que no se ponga freno a este sentimiento generalizado y que los esfuerzos del pueblo para que esto no siga sucediendo, está cayendo en saco roto. Una verdadera pena.
Los recursos han de ser respetados y cuidados eficientemente
El modelo turístico actual en GC genera bastantes preocupaciones ya no solo por el impacto medioambiental, sino también por el impacto económico, social debido a la masificación de los visitantes. Hay que tener en cuenta los recursos limitados con los que contamos y la cantidad de guiris que nos llegan a la isla. Recursos como el agua, la tierra y los ecosistemas frágiles con los que contamos, lo que favorece la sobreexplotación y la acumulación de residuos en los basureros afectando a la biodiversidad y a la calidad del entorno natural. Sin contar con los picos de afluencia turística donde a simple vista se ve que las infraestructuras no están diseñadas para tal cantidad de personas. Todo esto lo traducimos a sobrecarga en el servicio canario de salud, colas desmesuradas en la pista, servicios públicos colapsados… lo que es normal que genere tensión entre visitantes y CANARIOS. Sin contar la poca accesibilidad que tenemos los jóvenes a una vivienda cuando el 80% está destinado a VV.