Me preocupa que no haya una tasa turística destinada a cubrir los gastos de contaminación de cada turista cuya estancia al reservar, vaya al Ayuntamiento correspondiente de la Isla.
Me preocupa que al menos los ayuntamientos del sur no controlen la gestión de residuos de los hoteles, apartamentos y VV, donde el reciclaje está terciarizado y no cumplen los requisitos establecidos.
Me preocupa que las Dunas de Maspalomas no sean cuidadas como se merecen, albergando un número excesivo de visitantes que van por todos lados sin respetar las señales.
Me preocupa que las ganacias que generan el turismo se reparta entre unos pocos, mientras los trabajadores del sector están empobrecidos con salarios equivalentes a principio de siglo y una inflación galopante.
Me preocupa que explote este modelo sin haber dado tiempo a crear otro modelo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
Preocupa a dónde va el dinero generado por el turismo y el poco control que hay en algunos sitios, nada más, ya que ellos respetan mucho más la isla que nosotros mismos. Hay otras preocupaciones muchísimo más importantes que algunos silencian por puro politiqueo. Ya nos daremos cuenta.
Hay que cuidar al canario y no al guiri. Moratoria turística ya. Ecotasa y protección de los espacios naturales pudiendo las personas residentes disfrutar de él y tener privilegios frente a tanto turista que no ama ni respeta a esta tierra
Viendo la cero calidad de vida del ciudadano de a pie, como somos los nacidos en las islas, me preocupa mucho, sobre todo la pérdida de nuestros barrios donde se han instalado empresas en edificios completos haciéndolos vivienda vacacional. No se puede permitir especular con las viviendas habituales. Y luego ofrecer sin conocimiento plazas de avión, camas de hotel ( aparte de que se sigue construyendo ) limitando nuestros recursos como isla.
Me preocupa porque por el camino que nos están llevando, no dejan lugar para nosotros, los canarios. Nos desplazan y no les iñporta, pero eso sí, que no nos vayamos muy lejos que hay que tener camareras de piso y camareros para atender a los guiris. Tampoco dejan sitio para naturaleza, todo son destrozos de territorios y más cemento y masificación. No les duele ver cómo destruyen nuestra tierra y nuestras costas para hacer más hoteles. Eso sin mencionar que “suponemos” que el turista viene por algo de eso también; aún así? Nos lo cargamos…
El modelo turístico es rídiculo, cada año récord en llegadas de turistas, extranjeros, peninsulares y nómadas digitales. Más inversión extranjera, más hoteles, más viviendas vacaciones. El precio del alquiler sigue subiendo como la espuma fruto de la gentrificación. Toda la peña quiere vivir aquí por el buen clima, pero ¿a qué precio? Por cierto, ¿dónde va la riqueza? ¿Alguna persona de aquí presente sabría decirme dónde está ese beneficio social para el canario de a pie? Y ya no hablemos del impacto medioambiental que todo esto supone, porque es evidente que las infrastructuras actuales son incapaces de mantener este ritmo demográfico.
Me preocupa que no haya una tasa turística destinada a cubrir los gastos de contaminación de cada turista cuya estancia al reservar, vaya al Ayuntamiento correspondiente de la Isla.
Me preocupa que al menos los ayuntamientos del sur no controlen la gestión de residuos de los hoteles, apartamentos y VV, donde el reciclaje está terciarizado y no cumplen los requisitos establecidos.
Me preocupa que las Dunas de Maspalomas no sean cuidadas como se merecen, albergando un número excesivo de visitantes que van por todos lados sin respetar las señales.
Me preocupa que las ganacias que generan el turismo se reparta entre unos pocos, mientras los trabajadores del sector están empobrecidos con salarios equivalentes a principio de siglo y una inflación galopante.
Me preocupa que explote este modelo sin haber dado tiempo a crear otro modelo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
Preocupa a dónde va el dinero generado por el turismo y el poco control que hay en algunos sitios, nada más, ya que ellos respetan mucho más la isla que nosotros mismos. Hay otras preocupaciones muchísimo más importantes que algunos silencian por puro politiqueo. Ya nos daremos cuenta.
Tenemos infraestructuras agotadas que necesitan de inversión para revalorizar el destino.
Hay que cuidar al canario y no al guiri. Moratoria turística ya. Ecotasa y protección de los espacios naturales pudiendo las personas residentes disfrutar de él y tener privilegios frente a tanto turista que no ama ni respeta a esta tierra
Cada vez más turistas y nosotros cada vez más pobres. Me lo pueden explicar ?
Viendo la cero calidad de vida del ciudadano de a pie, como somos los nacidos en las islas, me preocupa mucho, sobre todo la pérdida de nuestros barrios donde se han instalado empresas en edificios completos haciéndolos vivienda vacacional. No se puede permitir especular con las viviendas habituales. Y luego ofrecer sin conocimiento plazas de avión, camas de hotel ( aparte de que se sigue construyendo ) limitando nuestros recursos como isla.
Me preocupa porque por el camino que nos están llevando, no dejan lugar para nosotros, los canarios. Nos desplazan y no les iñporta, pero eso sí, que no nos vayamos muy lejos que hay que tener camareras de piso y camareros para atender a los guiris. Tampoco dejan sitio para naturaleza, todo son destrozos de territorios y más cemento y masificación. No les duele ver cómo destruyen nuestra tierra y nuestras costas para hacer más hoteles. Eso sin mencionar que “suponemos” que el turista viene por algo de eso también; aún así? Nos lo cargamos…
El modelo turístico es rídiculo, cada año récord en llegadas de turistas, extranjeros, peninsulares y nómadas digitales. Más inversión extranjera, más hoteles, más viviendas vacaciones. El precio del alquiler sigue subiendo como la espuma fruto de la gentrificación. Toda la peña quiere vivir aquí por el buen clima, pero ¿a qué precio? Por cierto, ¿dónde va la riqueza? ¿Alguna persona de aquí presente sabría decirme dónde está ese beneficio social para el canario de a pie? Y ya no hablemos del impacto medioambiental que todo esto supone, porque es evidente que las infrastructuras actuales son incapaces de mantener este ritmo demográfico.
Es necesario buscar modelos más sostenibles de turismo, y fórmulas para diversificar la economía insular.